Categorías

CUANDO NO ES ADECUADA UNA VISITA AL MAR

Cada lugar del planeta posee su propia identidad, no solo geográfica, geológica o climática, sino vibratoria. Es decir, cada lugar suena de una forma peculiar.
Pero aparte de esta definición básica sobre las singularidades de un lugar, se producen infinitas modulaciones con la capacidad de ejercer una destacada influencia en los seres vivos que habitan o visitan el lugar.

 

No estoy diciendo que ir al mar te pueda perjudicar, no!. Solo quiero explicarte que en determinadas situaciones no es adecuado frecuentarlo y estas situaciones dependen de la climatología, de la temperatura y sobretodo de tu estado de ánimo.  Estos tres parámetros son importantísimos.

 

Cuando una persona se siente triste, deprimida, desconsolada, pesimista, abandonada… no debería ir al mar y mucho menos a los acantilados en un día de fuerte temporal cuando el mar ruge con un claro componente de mar de fondo arrastre, con ráfagas de viento y altos niveles de humedad en el ambiente, porque estas condiciones generan un gran abanico de infra frecuencias no audibles con la capacidad de generar frío interno.

Tras una breve exposición a ellas,  una persona afectada por el estado emocional antes descrito puede empezar a sentirse totalmente atrapada por pensamientos de tristeza y derrota emocional, a la vez que sus niveles de energía bajan en picado y el frío interno se instala en su cuerpo.
No darse cuenta de esta situación y prolongarla puede ocasionar que la persona sufra una recaída emocional y energética que puede prolongarse unos tres días a posteriori, acompañada a su vez por una intensa sensación de frío interno y abatimiento.

En estas condiciones climáticas y personales no es buena idea permitir que una persona salga, y menos sola, a pasear por los acantilados, dado que fácilmente podría incluso experimentar deseos de morir.

 

Pero estas condiciones se invierten y son un excelente escenario si la persona transita por un proceso vital de enfado, rabia, ira, con un exceso de energía vital generado por estados de ansiedad extrema, vividos desde la necesidad de gritar, vaciar y liberar la presión emocional acumulada,  que generalmente cursa con calor interno.

En esta situación y condiciones se hace excelente y altamente terapéutica una visita al mar y a los acantilados, porque volverá renovada.

 

Deseando que te sea útil,
Eva Julian
www.soundandlife.com

Si deseas saber más sobre como se realiza la propagación del sonido y de que forma interactúa contigo pulsa los siguientes enlaces:

https://www.soundandlife.com/blog/la-rabia-como-detonante-al-cambio/

http://www.greenmedinfo.com/blog/therapeutic-power-vocal-sound

No hay Comentarios

Lo sentimos, los comentarios están cerrados en este momento.